Por otra parte, si se sancionaran las simulaciones y demás acciones teatrales del fútbol, conseguiremos que los jugadores no engañen a los árbitros. Me parece injusto criticar a los árbitros cuando permitimos que jugadores simulen este tipo de acciones. Lo peor de todo es que mucha gente los defiende, incluso llamándolos listos.
La otra decisión que quiero comentar es la sanción de dos partidos al doctor Hernández del Real Madrid. La figura del médico no debe ser sancionada de esta manera puesto que es un profesional que vela por la salud de los jugadores. Por tanto no me parece prudente una sanción de estas características. Con la salud no se juega y hay que tener cuidado con estas decisiones.